A diferencia de las planas, su sección transversal es un trapecio. Esta forma es un artificio para aumentar las fuerzas de fricción entre la correa y las poleas con que interactúan. Otra versión es la trapezoidal dentada que posibilita un mejor ajuste a radios de polea menores.

Las correas en “V” se fabrican usualmente en tela y refuerzo de cordón, generalmente de algodón, rayón o nylon, y se impregnan de caucho (o hule). Se usan con poleas ranuradas de sección similar y distancias entre centros más cortas. Son ligeramente menos eficientes que las planas, pero varias pueden montarse paralelas en poleas ranuradas especiales; por tanto, constituyen así una transmisión múltiple.

Las correas trapezoidales son, entre los tipos básicos de correas, las que han adquirido mayor aplicación en la industria. La capacidad de carga de una correa trapecial es mayor que la de una plana debido al mayor coeficiente reducido de fricción.

Las correas trapezoidales, son complejas en su construcción, debido a que son varios los materiales que intervienen, dentro de una correa trapezoidal, podemos encontrar las cuerdas o “telas” que son las lo que soporta la fuerza de tracción de la correa, estas consisten en cordones de algodón o rayón, a veces reforzados por hilos metálicos o de nylon, ubicados a la altura de la fibra neutra. El núcleo de caucho que se caracteriza por ser flexible y poderse comprimir. También encontramos un recubrimiento, que es para tener mayor adición a la polea y disminuir el patinamiento y el desgaste prematuro. También tiene un soporte de caucho que es el que protege a las cuerdas.